"El albatros es una de las aves mas grandes y mas ligeras de los mares de sur. Pertenece a la especie de las gaviotas, se apodera al vuelo de su presa, no posándose nunca en tierra sino para ocuparse de sus hijuelos, y esta unido al pingüino por la simpatía mas singular. Bajo un plan concertado entre ambas especies construyen una y otra sus nidos de una manera igual, estando colocado en del albatros en el centro de un pequeño cuadro formado por los nidos de cuatro pingüinos. Los navegantes suelen llamar a esta especie de colonia o reunión de nidos un nidal. Estas colonias han sido descritas mas de una vez; pero como quizá no todos nuestros lectores han leido estas descripciones y como mas tarde tendré ocasión de hablar del pingüino y del albatros, creo oportuno decir algunas palabras sobre estas aves.
Llegada la época de la incubación, se reunen en numerosas bandadas, y durante algunos días parece como que deliberan sobre el método que han de seguir, hasta que proceden a obrar. Entonces escogen una extensión conveniente de terreno unido de tres o cuatro acres y situada lo mas cerca posible del mar, aunque fuera del alcance de las olas. Lo que particularmente les dirige en la elección del sitio es la igualdad de la superficie del terreno, y el punto preferido es el que esta menos poblado de piedras. Decidida esta cuestión, se ponen de común acuerdo y como animados a una sola idea, a trazar con una corrección matemática un cuadrado o un paralelogramo de bastante capacidad para vivienda de toda la población y no para mas, pareciendo expresar así la intención de cerrar la colonia a todo vagabundo que no haya tomado parte en los trabajos del campamento, Uno de los lados de la plaza corre paralelo a la orilla del mar y queda abierto para las aves que entran o salen.
Después de haber trazado los limites de la vivienda, empiezan a desembarazarla de obstáculos, recogiendo piedra por piedra y llevándola fuera, pero cerca de las lineas de circunvalación, para levantar una muralla en los tres costados que miran a tierra. Contra este muro y por la parte de dentro forman una calle perfectamente llana y unida, ancha de seis a ocho pies, que se extiende alrededor del campamento y establece una especie de pasadizo común.
La operación que sigue consiste en dividir todo el terreno en pequeños cuadrados absolutamente iguales en dimensiones. Para obtener esta división hacen senderos estrechos perfectamente llanos y que se cruzan en ángulos rectos por toda la extensión del campo señalado. En cada intersección se encuentra un nido de albatros y en el centro de cada cuadro, otro de pingüino, de modo que cada uno de estos esta rodeado de cuatro albatros, de un numero igual de pingüino. El nido de estos últimos consiste en un agujero abierto en la tierra, de profundidad necesaria para que no ruede el huevo unico. El albatros adopta un método menos sencillo; con algas, conchas y tierra forma un montecillo alto de un pie y ancho de dos y en la cumbre hace un nido.
Aunque existen algunos establecimientos de esta clase poblados únicamente de pingüinos y de albatros, se encuentran, sin embargo, en la mayor parte una gran variedad de aves oceánicas que gozan de todos los derechos de ciudadanía, teniendo sus nidos aquí y allá, donde quiera que pueden encontrar sitio, pero no usurpando nunca el que ocupan las especies mayores.
El aspecto de estas colonias vista de lejos es muy singular. Todo el espacio atmosférico que existe sobre ellas esta oscurecido por una nube de albatros (mezclados con especies mas pequeñas) que vuelan de continuo sobre el campamento, saliendo para el mar o entrando en su vivienda. Al mismo tiempo se ve una multitud de pingüinos que van y vienen por los senderos y otros que andan, con el aire militar pomposo que les caracteriza, por el pasadizo común que rodea la ciudad. En una palabra, bajo cualquier punto de vista que se considere la colonia, nada mas sorprendente que la reflexión que demuestran aquellos seres cubiertos de pluma, y nada de seguro mas a propósito para excitar la meditación en tod la inteligencia humana bien ordenada."
Edgar Allan Poe
Aventuras de Arthur Gordon Pym
1838

1 comentario:
me gustó...
el albatros era mi loco animal preferido cuando veia una y otra vez "la sirenita"
jijiji
Publicar un comentario